Barrios para trabajar

Sep 22 • Arquitectura, Colaboraciones • 1746 Views • 1 comentario en Barrios para trabajar

Durante los últimos siglos ha sido notorio el proceso por el cual las ciudades han culminado un proceso de concentración de variadísimas actividades humanas (incluso agricultura) para finalmente acabar estallando en una especie de Big Bang. Así, a lo largo del siglo pasado los centros históricos se despoblaban a la vez que las distintas funciones que formaban la antigua ciudad se han ido desplazando cada vez más lejos en un proceso de especialización imparable.

Uno de los tipos de “cuerpos celestes” resultantes de ese Big Bang zonificatorio son las áreas ¿urbanas? destinadas a albergar buena parte de los trabajos humanos, especialmente del sector secundario y parte del terciario. Me refiero a los polígonos industriales, o parques empresariales, como ahora se tienden a denominar, quizá para darles una mejor imagen pública.

Por desgracia esta improvisada metáfora del “Big Bang” parece textual en muchos de estos barrios de trabajo: con frecuencia colisionan con el territorio preexistente como un meteorito, sin el más mínimo afecto por unas formas de vida y un paisaje que habían llegado mucho antes.
Los parques empresariales están de moda.
No hay aspirante a alcalde que se precie que no proponga instintivamente la instalación de alguno. Algo así como los paseos marítimos en los pueblos costeros. Da igual si hace falta o no, o si ya existe otro en el ayuntamiento de al lado que después de años aún no ha vendido la mitad de las parcelas. Tiene que haber parque empresarial, a narices, “para crear empleo”. Pero las dinámicas de la economía en esta época deslocalizada a veces van por otro lado.

Mención aparte merece el tema del supuesto interés público bajo el que determinadas entidades de la Administración se escudan para iniciar procesos expropiatorios, arrebatando tierras e inmuebles a propietarios de toda la vida que, en gran cantidad de casos, con la indemnización recibida no alcanzan para hacerse con una vivienda nueva a los precios actuales. Y todo esto para que buena parte de las parcelas industriales permanezcan sin ser vendidas largo tiempo.

Una vez cuestionada la viabilidad de muchas de estas actuaciones (sobra decir que otras sí funcionan correctamente) pasemos a hablar de las estrategias de implantación de la mayoría de los parques empresariales. Como ya se ha dicho, no suele haber preocupación por la integración en el territorio, más allá de los mínimos para pasar los informes sectoriales en su tramitación administrativa. Se pierde así una ocasión de oro para dotar de nuevos servicios y equipamientos a las poblaciones cercanas. Por otra parte la calidad del espacio público suele ser nula, el planeamiento se limita normalmente a hacer un esquema de viario por el que circulen “bien” los camiones. Los espacios verdes son residuales, las esquinas que “sobran”, que no se pueden aprovechar como buena parcela rectangular. ¿Por qué no incluir plazas públicas de calidad en los parques empresariales? ¿Acaso los trabajadores no pasan buena parte de sus vidas en estos barrios? Insisto en llamarle “barrios”, algo humano, porque no parece razonable que los lugares de trabajo se conciban como algo marginal cuando se pasa en ellos muchas de las horas del día. Quizás estos espacios sean un reflejo físico de la degradación general de las condiciones laborales actuales. No tenemos más que ver la mínima calidad, estética, medioambiental y de todo tipo, de las naves industriales que se construyen en las parcelas de nuestros parques empresariales. Para esto no hacía falta ningún tipo de planeamiento ni despliegue de recursos públicos. No hay tanta diferencia con respecto a los asentamientos espontáneos de naves industriales que tanto se critican, y en reacción a los cuales surgen supuestamente los polígonos planificados.

Pero hay otras maneras de hacer las cosas. Por ejemplo el Parque Empresarial de San Fernando de Henares, en Madrid, (que podemos ver en la imagen). Quizás tenga otros defectos, pero es una muestra a destacar de cómo se pueden disponer espacios públicos agradables entre los bloques edificados. Para ser justos hay que reconocer que se trata de un sector conformado exclusivamente por oficinas de alto nivel, pero no deja de ser una muestra de que puede haber parques empresariales de mayor calidad que los actuales.

¿Por qué trabajar en entornos degradados?

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One Response to Barrios para trabajar

  1. Vicente dice:

    Me ha interesado mucho vuestro blog y lo quiero vincular al nuestro pues tiene una clara relación con uno de los temas que trabajamos PENSAR LA CIUDAD

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