Regenerando Málaga con la comunidad local

Ago 8 •

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Vista aérea de Málaga por Paolo Trabattoni

Vista aérea de Málaga por Paolo Trabattoni

“Cada ciudad es un mundo”, dice Fernando Barreiro, experto de la red USER, “pero hay muchas cosas que pueden aprender unas de otras”. Entender esto fue precisamente lo que hizo que Málaga se uniese en red con otras ciudades de Europa. El objetivo, compartir conocimientos y experiencias sobre la manera de involucrar a los ciudadanos y otros agentes en el cuidado de su entorno y la mejora del espacio público.

Casi tres milenios bajo el sol

La historia de Málaga, actualmente la sexta ciudad más grande de España con más de medio millón de habitantes, se remonta a hace más de 2800 años, convirtiéndola en una de las ciudades más antiguas del mundo. Unos tras otros, los fenicios, los romanos, los árabes y los cristianos vivieron y prosperaron aquí, dejando a su paso un rico patrimonio cultural.

Esto, junto a su ubicación en el Mediterráneo, en el clima suave del sureste español —la Costa del Sol— ha contribuido a que en los últimos años el 84% de su economía haya estado basada en el turismo, teniendo bastante peso también el segundo sector en importancia: la construcción.

Durante las últimas décadas y tras un crecimiento incontrolado durante los 70 y los 80, Málaga ha desarrollado una importante densidad de infraestructuras e instalaciones: el aeropuerto internacional, el AVE conectando con Madrid y Barcelona, el puerto, el Parque Tecnológico de Andalucía, la Universidad, etc. Este aspecto, junto a su ubicación, ha hecho que Málaga atrajese un gran influjo de personas, inversiones y negocios durante los 20 últimos años.

Sin embargo, esta imagen presenta también algunas sombras: la inmigración y la exclusión, la degradación de ciertas zonas donde sólo los residentes se aventuran a entrar, la sobre-motorización de los espacios públicos… y, finalmente, como en muchas otras ciudades de España, el golpe de la crisis financiera y la caída en el sector de la construcción. En 2011 Málaga registró una de las tasas de paro más altas del país, llegando hasta un 30%.

Empoderando a la comunidad a través de -y para- la regeneración urbana

Esa es la situación en los barrios vecinos de La Trinidad y El Perchel, separados del distrito central por el río Guadalmedina. La parte sur de La Trinidad y la parte norte de El Perchel son zonas donde la degradación urbana, el conflicto, la tradición y los movimientos sociales más activos llevan conviviendo durante las últimas décadas. La mitad de sus 5.489 habitantes carece siquiera de una educación básica, y la economía local está basada en el comercio callejero y la construcción, con un desempleo disparado hasta el 40%.

Ya en 1994 se estableció un plan de rehabilitación para mejorar estos vecindarios. Algunos de los edificios más deteriorados fueron reemplazados por otros nuevos, poniendo especial atención en la conservación de la estructura urbana existente. En estas nuevas construcciones se incluyeron configuraciones típicas como los corralones, unos patios comunitarios con un carácter a medio camino entre lo público y lo privado, muy similares a las corralas madrileñas o a otras tipologías similares por toda España.

Vista de uno de los patios colectivos o corralones – Imagen por USER Málaga

Vista de uno de los patios colectivos o corralones – Imagen por USER Málaga

Alrededor de estos patios se desarrolló, en paralelo, un exitoso programa de implicación ciudadana. Las comunidades de vecinos comenzaron a adoptar un rol activo en el cuidado de sus edificios, manteniéndolos limpios y en buen estado, decorándolos e incluso participando en fiestas y concursos para mostrar sus logros a convecinos y visitantes. En una vuelta de tuerca bastante interesante, algunos de los premios no consistían tanto en dinero como en materiales y recursos —como pintura— para seguir mejorando sus hogares.

En 2004 se estableció un plan para llevar esos esfuerzos más allá, creando un “barrio-museo popular” en un intento de sacar partido, como un valor turístico, a las renovadas tradiciones mientras se seguía impulsando la recuperación social. ¿Cómo abordar la regeneración del espacio público en un contexto de exclusión social y conflicto? ¿Cómo lograr que los residentes llegasen a sentir por sus calles el mismo apego e identificación que ya sienten por sus corralones? Durante la última década las acciones han ido orientadas a extender estas experiencias de los edificios privados a las calles y plazas a su alrededor.

Espacios con falta de diversidad de usos y de vida urbana - Imagen por USER Málaga

Espacios con falta de diversidad de usos y de vida urbana – Imagen por USER Málaga

Usos habituales del espacio público en la actualidad - Imagen por USER Málaga

Usos habituales del espacio público en la actualidad – Imagen por USER Málaga

Al mismo tiempo, la ciudad ha estado buscando inspiración para abordar otros problemas. Por ejemplo, el área de Trinidad-Perchel presenta un gran número de solares vacíos, dispersos y abiertos como heridas no cicatrizadas en el tejido urbano. La mayoría de ellos se han convertido en aparcamientos informales, generando su propia economía sumergida y dando una cualidad muy pobre a los espacios urbanos circundantes. “Hasta ahora hemos convivido con este conflicto, pero no puede seguir así, hay que abordarlo si queremos mejorar las condiciones globales de la zona”, admite Begoña Oliva, coordinadora local del proyecto USER.

Uno de los solares convertidos en aparcamiento - Imagen por USER Málaga

Uno de los solares convertidos en aparcamiento – Imagen por USER Málaga

Habiendo participado en un proyecto URBAN III y en el Plan Estratégico en relación con centro histórico y la recuperación del río Guadalmedina, Begoña Oliva ya sabía que “lo importante aquí iba a ser lograr que la población local empezara a cuidar su entorno urbano inmediato y a tomar sus propias decisiones”.

De este modo, tras décadas de intensa actividad urbanística y social en el área, los impulsores del proyecto local de regeneración estaban más que preparados para compartir experiencias y conocimientos con otros. Así que cuando la Aglomeración de Grenoble les contactó para unirse a USER, la idea de formar parte de una red transnacional de colaboración les sonó como un obvio siguiente paso a dar.

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Red USER – Cambios y conflictos en el uso del espacio público

La idea base de la red USER es que tanto el diseño de los espacios públicos urbanos como los objetivos mismos del planeamiento urbano tradicional se ven puestos a prueba por los rápidos cambios de uso que se dan en las ciudades. Los objetivos del proyecto se plasman en tres áreas:
• Espacios sociales y públicos más amables y abiertos a interacción, a través de la resolución de conflictos y disfunciones en sus usos.
• Espacios públicos más seguros para una ciudad más habitable.
• Espacios públicos más limpios, mejor mantenidos y actualizados para una ciudad más eficiente.

Socio principal: Aglomeración urbana de Grenoble Alpes Metropole (Francia)
Socios: Copenhague (Dinamarca), Cracovia (Polonia), Dresde (Alemania), Lublin (Polonia), Lisboa (Portugal), Málaga (España), Pescara (Italia), Riga (Letonia)
Duración: Mayo 2012 – Mediados de 2015 (en marcha)
Enlace al proyecto: urbact.eu/user

Aprendizajes entre lo global y lo local

Así fue como llegó URBACT a la ciudad, y lo hizo acompañado de uno de los mayores desafíos que tienen las redes de este programa: conectar el intercambio a nivel europeo con los proyectos locales y hacerlos funcionar en la misma dirección. Como resume Fernando Barreiro, “en los inicios del proyecto había cierta confusión sobre cómo conectar las actividades locales con las dinámicas transnacionales de URBACT. Esperaban conectar a ello todo el Plan Integral de Trinidad-Perchel, pero al final se dieron cuenta de que la red USER funcionaría mejor cubriendo un aspecto más específico: la regeneración del espacio público. Tras ese punto de inflexión, todo fue mucho más fácil”.

Había mucho que compartir y que aprender. Begoña Oliva nos cuenta algunos de esos hallazgos: “Entre las actividades más valoradas de la red están las visitas de campo, especialmente cuando son dirigidas o acompañadas por residentes locales. Cuando recorres una ciudad extranjera lo primero que te salta a la vista son las diferencias, pero al cabo de un rato empiezas a encontrar similitudes, afinidades y cosas que podrías realmente llevarte de vuelta a tu propio contexto. Recuerdo estar caminando por Copenhague y pensar: Aquí sí que saben cómo hacer que la gente se sienta como en casa en el espacio público.”

Cristóbal Gil, Director del Centro Social del distrito de Trinidad-Perchel y coordinador del Grupo de Apoyo Local de USER en Málaga, comenta al respecto que “visitar otras ciudades te ayuda a comprender que nuestra realidad no es tan mala ni tan imposible”.

Otra de las herramientas que han podido adaptar de la red europea ha sido un método similar, aprendido de Grenoble: un diagnóstico a pie en el que un grupo diverso de participantes —incluyendo vecinos, técnicos municipales, policía, profesores e incluso colegiales, entre otros— camina por la zona objetivo, identificando y documentando detenidamente problemas relacionados con el espacio público.

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Diagnóstico a pie por la zona – Imagen por USER Málaga

Diagnóstico a pie por la zona – Imágenes por USER Málaga

Esta sencilla metodología ha demostrado ser capaz incluso de atajar a través de la a veces poco fluida relación entre el gobierno local y el regional. “Estábamos recorriendo la plaza de San Pablo, discutiendo sobre el exceso de coches en el espacio público, y de pronto un arquitecto que nos acompañaba comentó que, de hecho, había un aparcamiento subterráneo bajo nuestros pies, a medio construir por la Junta de Andalucía”, cuenta Begoña Oliva, y prosigue: “Sin ese diagnóstico directo, ¡ni siquiera habríamos sabido que estaba allí! Evidentemente, al día siguiente estábamos iniciando conversaciones con la Junta”.

Los talleres temáticos organizados por turnos en diferentes ciudades, junto con el correspondiente “informe de percepción” realizado por los socios visitantes, han resultado ser otra valiosa fuente de feedback e ideas nuevas, ayudándoles a ir más allá del pensamiento local. Hasta la fecha estos talleres han servido además para construir indicadores comunes y métodos de diagnóstico, expandir su definición de “espacio público”, discutir preocupaciones compartidas e incluso intercambiar personas dentro de la red.

Lógicamente, no todo resulta fácil en la adopción de la metodología propuesta por URBACT. El idioma, por ejemplo, ha supuesto una barrera cultural y práctica nada desdeñable. Otra dificultad ha sido la de articular los diferentes objetivos y tiempos entre el proyecto local y la red de URBACT, tratando de cuadrar distintas pautas y alcances. Pero la experiencia ha dejado claro que merece la pena lidiar con esas dificultades.

Reformulando estructuras y métodos para la participación

Como mencionábamos más arriba, la implicación social ya era una dinámica común en la zona. Sin embargo, el Grupo de Apoyo Local, como infraestructura para la participación, resultaba nuevo para ellos. “Han estado trabajando con asambleas más abiertas, pero la idea de montar un grupo de actores específico, eficiente y orientado a la acción era bastante nueva”, explica Barreiro, que ha sido testigo cercano de cómo las diferentes ciudades de la red abordaban el tema.

Esa novedad, como comenta Begoña Oliva, no echó atrás a nadie: “Incluso tratándose de una estructura ajena a las dinámicas acostumbradas, la reacción al Grupo de Apoyo Local ha sido increíble. Hemos recibido muchísimo apoyo de la comunidad local, con más de 100 personas de todas las edades apuntadas a las sesiones plenarias. Lo han adoptado realmente como un instrumento que todos podemos usar para lograr nuestros objetivos comunes. Y, aunque siguen entrometiéndose de vez en cuando los intereses particulares, en general se han comprendido los límites y el ámbito de acción del grupo, lo que nos ayuda a mantenernos centrados.” Además, como explica entusiasmada, no sólo ha sido bien recibido por los ciudadanos: “¡Hemos tenido incluso sobre-representación por parte del Ayuntamiento! Siempre se presentan a las reuniones técnicos y representantes de muchas áreas distintas, incluyendo el alcalde.” En el grupo participan también profesionales, representantes de asociaciones locales, algunos personajes bastante populares —y peculiares— de la zona, y, como insiste Begoña, “un representante de casi cada área”, permitiendo que el proyecto adopte un enfoque verdaderamente integral y transversal.

Reunión del Grupo de Apoyo Local con los vecinos - Imagen por USER Málaga

Reunión del Grupo de Apoyo Local con los vecinos – Imagen por USER Málaga

Ciro de la Torre, arquitecto y profesor de la Universidad de málaga (UMA), aporta su punto de vista: “Es una experiencia gratificante, nos ha unido bastante”. Considera que ser integrante del Grupo de Apoyo Local le ha permitido explicar cosas que otros no entendían, y empezar a ver cosas que él no había visto hasta entonces. “He diseñado y construido muchos bloques de vivienda social y otros edificios importantes en este mismo barrio”, afirma, “tratando de crear los mejores espacios para la gente… ¡pero sin la gente! Cristóbal y otros del Centro Social local, por otro lado, llevan años construyendo con personas en lugar de con ladrillos. Participar en esto me ha permitido entender por qué algunos excelentes edificios e infraestructuras apenas son apreciados por la gente mientras que edificaciones de mucha menos calidad muestran un gran éxito social y una comunidad implicada a su alrededor”.

Cristóbal Gil, junto a María Dolores Alcarazo, Técnico de Servicios Sociales en el Distrito Histórico, resumen algunas de las ventajas que han encontrado en el Grupo de Apoyo Local hasta la fecha: “Está siendo una experiencia muy interesante de autoeducación en procesos participativos para la transformación de los espacios urbanos y las dinámicas sociales relacionadas con estos. Nos ha permitido contar en las reuniones con aportaciones conjuntas de técnicos de lo social y urbanistas, y está siendo un mecanismo de conocimiento directo de la realidad y sus potencialidades para los técnicos de diferentes Áreas del Ayuntamiento”.

Hilvanando el futuro… con el mismo tejido social

El proyecto está todavía en fase de implementación, en pleno desarrollo, pero ya se han puesto en marcha algunas acciones piloto con una inversión relativamente baja —alrededor de 150.000€— por parte del ayuntamiento. Éstas actúan como una primera devolución al proceso participativo, permitiendo a los vecinos ver algunos resultados y disfrutar de mejoras tangibles sin tener que esperar demasiado. “Están muy contentos con lo que se ha hecho hasta ahora, por ejemplo, con la iluminación de ciertas zonas”, comenta Begoña Oliva.

María Dolores Alcarazo explica cómo “durante los próximos meses el reto va a ser construir una propuesta consensuada y factible para la regeneración de los espacios públicos, y diseñar un Plan de Acción Local —ahora mismo en borrador— que aborde de forma global el ámbito de Trinidad-Perchel.”

Reunión del Grupo de Apoyo Local - Imagen por USER Málaga

Reunión del Grupo de Apoyo Local – Imagen por USER Málaga

Los participantes ya visualizan el Grupo de Apoyo Local como una estructura que continuará a través de las siguientes fases del proyecto de regeneración local, más allá de URBACT, incluyendo varios proyectos piloto que se realizarán como parte de los próximos Programas Operativos. Como explica claramente Cristóbal Gil: “Evidentemente, debe ser así. El Grupo de Apoyo Local necesita continuar su tarea de implementación y seguimiento de las actuaciones que se realicen para conseguir la finalidad última: espacios con los atributos apropiados para que se conviertan en exitosos. El proceso participativo debe seguir caminando en la misma línea que la metodología de intervención. A su vez, los espacios públicos, una vez que han sido transformados, pueden llegar a cambiar sus usos, apareciendo nuevos conflictos. Su permanencia como espacios públicos de calidad requiere continuar con la participación para que no se conviertan en espacios muertos ajenos a la dinámica del resto de su entorno y la ciudad donde se ubican”.

Mientras tanto, en un lugar no muy lejano…

A estas alturas uno podría estar pensando que conectar un proyecto URBACT con los planes locales ya es bastante desafío para una ciudad, pero ¡no para Málaga! Su apuesta por el programa europeo ha sido fuerte, habiendo entrado a formar parte no sólo de una, sino de dos redes a la vez: USER y Re-Block. La historia, condensada en una frase, es la de dos proyectos locales independientes, trabajando con enfoques similares en diferentes partes de la misma ciudad… ¡y casi únicamente unidos por un programa transnacional europeo!

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RE-Block – Revitalizando bloques en altura para lograr vecindarios cohesivos y sostenibles

El principal objetivo abordado por RE-Block es la regeneración eficiente de cierto tipo de vecindarios, basados en bloques en altura, haciéndolos más atractivos, mejorando su calidad medioambiental e implementando un enfoque a medida para combatir la pobreza.

Socio principal: Budapest, Distrito XVIII (Hungría)
Socios: Roma (Italia), Salford (Reino Unido), Södertalje (Suecia), Magdeburgo (Alemania), Vilnius (Lituania), Komotini (Grecia), Iasi (Rumanía), Gelsenkirchen (Alemania), Málaga (España)
Enlace al proyecto: urbact.eu/re-block

 
Situado en el distrito de Palma Palmilla, el barrio de La Palma está formado por varias torres de vivienda que, durante las últimas décadas, han adquirido mala reputación en toda la ciudad por su conflictividad. Como en el caso de Trinidad-Perchel, se estableció en 2005 un plan para traer esperanza y perspectivas de futuro los residentes. Este impulso renovador se apoya nuevamente en las sinergias entre las —muy interesantes— experiencias participativas existentes y el formato de Grupo de Apoyo Local propuesto por la red Re-Block de URBACT. Como se explica desde este programa europeo, la idea no es generar nuevas estructuras de participación sino conectar con las existentes y hacerlas más operativas.

Esta otra experiencia merece realmente ser explorada en profundidad, pero, como diría el escritor alemán Michael Ende, “esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión”.

Artículo redactado por Jorge Toledo (Ecosistema Urbano) para URBACT, basado en materiales disponibles en las webs de los respectivos proyectos y en entrevistas a los implicados. Nuestro especial agradecimiento a Fernando, Begoña, Cristóbal, María Dolores, Ciro y Jon por su amabilidad y disponibilidad para compartir sus experiencias.

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