Estrategias de Regeneración Urbana, ¿próxima parada Madrid?

May 5 •

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Madrid acaba de aprobar el Mapa de Áreas Preferentes de Impulso a la Regeneración Urbana, que suma 3.546 hectáreas donde viven 1.298.326 personas: el 38% de la población de la ciudad. ¿Se trata pues del primer paso para que esta metrópoli aborde de modo ambicioso el reequilibrio territorial que tanto necesita?

Si nos remontamos una década, ya desde entonces intervenir en la ciudad existente, y en concreto en los tejidos más vulnerables, era uno de los asuntos pendientes de las políticas públicas estatales. Durante este tiempo hemos presenciado la evolución de diferentes tipos de iniciativas dirigidas a tal fin como son los Urban, las Áreas de Rehabilitación Integral, las Ayudas a la Rehabilitación, Planes de Barrio o la Llei de Barris en Catalunya financiadas tanto por fondos europeos, estatales, autonómicos como municipales.

Estos ejemplos, muy diversos entre ellos, han servido para extraer algunas conclusiones y asumir ciertas claves en la tarea de reducir la desigualdad territorial. Entre las que podemos destacar está tanto la necesidad de generar estrategias a escala ciudad para abordar en su totalidad la regeneración urbana como la importancia de utilizar metodologías con visión integral y participativa en las que coordinar acciones intersectoriales y comunitarias desde el ámbito local para alcanzar una regeneración profunda y sostenible.

En este sentido, si analizamos el Plan Madrid Recupera, el cual cuenta con 16 millones de euros de inversión bianual destinados a ayudar a los ciudadanos a realizar obras de mejora en las viviendas relativas a la accesibilidad, conservación y eficiencia energética, observamos que se trata de un Plan centrado en la edificación. Sin embargo, el Plan se describe como un primer paso en un plan de regeneración a largo plazo para favorecer un urbanismo «más social, más sostenible, más participado y más centrado en la ciudad existente», por lo que quedamos a la espera de futuros pasos que deberán ser claves para generar propuestas más integradas en las que se aborden cuestiones asociadas al espacio público, la movilidad, la actividad económica y los servicios públicos además de la vivienda, contando con la participación barrial.


A modo de apunte y al hilo de esta reflexión, consideramos oportuno revisar la metodología elaborada en 2015 por Paisaje Transversal para el Ayuntamiento de Madrid dirigida a generar Planes Integrales de Regeneración Urbana (PIER) en el conjunto de la ciudad. Esta metodología es el resultado de diversas experiencias profesionales y plantea una aproximación a una herramienta municipal para impulsar la regeneración integral y participativa de barrios y zonas vulnerables de Madrid, concretamente aquellos construidos entre los años 50 y 70.

Los objetivos concurrentes que se perseguían con ella eran los siguientes:
  • Establecer unas directrices y prioridades que permitan coordinar la intervención de las diferentes unidades del Ayuntamiento de Madrid a lo largo del tiempo hacia un objetivo explícito y común en cada uno de los barrios vulnerables objeto de estudio.
  • Definir una hoja de ruta y proceso de participación que sirva a la población residente, el tejido asociativo y económico del barrio para dar seguimiento a las actuaciones públicas y para impulsar propuestas privadas o público-privadas que den alcance a los objetivos definidos.
  • Identificar y orientar recursos disponibles en las diferentes unidades del Ayuntamiento de Madrid para viabilizar acciones a corto plazo.
  • Orientar y facilitar la materialización de procesos de colaboración público-privada a partir de las líneas de actuación posibles explícitas en el documento.

En concreto, en los contenidos de la metodología PIER se expone la estructura y programa de trabajo para llevar a cabo un plan de estas características, compuesto por cuatro fases temporales:
  • Fase 0: Marco Previo. Su objetivo inicial es asegurar la adopción, creación, o adaptación de los instrumentos necesarios para llevar a cabo el proceso de forma transparente participativa e integral. El objetivo final será iniciar la comunicación y contacto con agentes para presentar y dar a conocer los objetivos y comienzo del desarrollo de un PIER.
  • Fase 1: Diagnóstico Participativo. El objetivo principal de esta fase será extraer unas conclusiones propositivas que respondan a los intereses de todos los agentes y a los criterios técnicos intersectoriales, además de generar confianza con la ciudadanía, despertar el interés de agentes privados y visibilizar el proceso.
  • Fase 2: Propuesta Participada. Su objetivo principal será viabilizar y priorizar las propuestas de modo que se genere un plan de directrices de actuación operativo para su ejecución en el futuro. Será importante asegurar la difusión de las propuestas y el testeo de sus beneficios con el objetivo de asegurar la apropiación de las mismas así como su eficacia.
  • Fase 3: Seguimiento. El objetivo de esta última fase pasa por asegurar la ejecución de las propuestas planteadas, revisar sus resultados e incorporar nuevas propuestas que surjan con el paso del tiempo. Será también objetivo clave de esta fase dar a conocer los beneficios generados a través del proceso.

Además se completa con la descripción de diferentes instrumentos de trabajo necesarios para llevar a cabo con éxito los procesos de regeneración urbana:
  • Mecanismos de trabajo transversal y colaborativo. La metodología del PIER exige un equipo de trabajo técnico que lidere el desarrollo del proceso y que a su vez asegure la visión integral del mismo y la mediación entre técnicos y agentes. Así pues será responsabilidad de un equipo de trabajo municipal, con apoyo externo más próximo a la realidad local, dotar al proyecto de perspectiva transdisciplinar, facilitar la relación entre distintos agentes del proceso participativo y transformar toda la información generada en propuestas técnicas concretas.
  • Mecanismos de participación. La potencialidad del espacio y equipamientos públicos como espacio de contacto y de relación, exige potenciar su uso y favorecer políticas de participación atractivas y dinámicas. Es por ello que el PIER propone abrir nuevos espacios de participación en los barrios que van más allá de las Consejos Territoriales de Distrito y que incorporan como soporte tanto espacios públicos físicos como digitales.
  • Mecanismos de comunicación. La comunicación resulta fundamental para que los ciudadanos y el resto de agentes, reconozcan el proyecto y por tanto se impliquen y crean en él. Por ello es necesario dotar de relevancia al proyecto. Los mecanismos de comunicación también serán los responsables de dotar de transparencia al proceso de modo que la población local sienta que está al corriente de todos los pasos que se dan en el desarrollo del PIER.
  • Mecanismos de seguimiento. El PIER es un plan estratégico cuyo éxito residirá en un eficiente seguimiento del Plan. Para ello se plantean los mecanismos de seguimiento en lo relativo a la gestión, participación y evaluación del PIER a lo largo del tiempo.

Para profundizar en la metodología, el documento se puede consultar a continuación o descargar haciendo clic aquí, y para más información sobre regeneración urbana en nuestro blog haciendo clic aquí.



Créditos de las imágenes:
Imagen 01: Áreas Preferentes de Impulso a la Regeneración Urbana (fuente: Ayuntamiento de Madrid)
Imagen 02: Portada de la metodología de barrios vulnerables (fuente: Paisaje Transversal)
Imagen 03: Esquema de fases del PIER (fuente: Paisaje Transversal)

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