01. LA CALETA DE GUATIZA. TEGUISE

Dic 26 •

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Lugar y fecha: La caleta de Guatiza. Teguise, Lanzarote. Invierno 1991.
La caleta de Guatiza es una pequeña ensenada en la costa de Teguise (Lanzarote). Se trata de una cala poco profunda, de gran interés paisajístico, por el atractivo del anfiteatro basáltico que la conforma, la limpieza de sus aguas, y el aspecto de su marisco, que incluso presenta una de las formaciones típicas de la costa canaria, el bufadero.

En el fondo de la Caleta se forma una playa de gravilla y arena que alterna con un marisco gastado ya por el oleaje, formado por un plano apto para el baño y un varado de pequeñas embarcaciones. Unas modestas construcciones, de volúmenes simples, semienterradas en el talud que cierra el fondo de la playa, completan la descripción del lugar.
Proyecto: Reposición y acondicionamiento.
Autores: Carlos Hernández y Antonio Suárez.

Es cierto que hasta deshaciendo se hace. En esta ocasión y para inaugurar la base de datos de los proyectos que nos gustan exponemos La Caleta de Guatiza en Teguise, Lanzarote. Lo que nos interesa de este proyecto es la intención y la época en la que tiene lugar.

Aquí se trata de refinar el trozo de costa sobre el que se asienta el programa de actividades, se trata también de hacerlo más acorde con el medio.

La sensación que nos queda cuando vemos un embarcadero al uso es que los materiales han tenido que ser transportados desde lejos para conformar una pieza que a su vez causa un gran impacto en el lugar en que se asienta. En este caso los materiales usados son tan ligeros y autóctonos que parece que fuera el propio territorio el que de modo natural se hubiera conformado como lugar de atraque. Pero realmente no es así. Hasta llegar al estado final de este proyecto los gobiernos locales de la isla han tenido que pensar de muchos modos.

Para que este encargo fuera necesario la situación del litoral de Lanzarote había tenido que ser cuanto menos alarmante. Frente a la presión de uso a la que se había sometido la línea de costa los planeadores territoriales habían respondido con grandes llagas, y cicatrices de hormigón que eran los puertos y embarcaderos existentes hasta entonces.

La conciencia de los habitantes de la isla despertó cuando la presencia de proyectos masivos se hizo preocupante, aparecieron entonces este tipo de intervenciones que picaban el hormigón y devolvían (como si del paso del tiempo se tratara) a un estado de equilibrio el litoral masacrado.

El programa plantea en realidad un acceso a la naturaleza desde una pequeña población costera, plantea entonces una transición suave que prescinde del espigón anterior para ser resguardada por un marisco natural regenerado. Resuelve un banco perimetral, un punto de amarre y un acceso para pequeñas embarcaciones todos conjuntados mediante un juego de planos ofrecidos por el “anfiteatro natural” que finalmente desemboca en el mar.

Las plataformas de usos se asientan de modo que no es indispensable hipotecar el suelo, o en este caso el “marisco”. Se asientan en ese terreno esponjoso, no tan duro, que es el lecho de rocas golpeadas por las olas y repletas de seres vivos.

Recursos: Imágenes y descripción del lugar de la revista PERIFERIA Nº12 2º SEMESTRE 1993

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